¿LA POLÍTICA CAMBIARIA EL MUNDO?

Hace unos días escuché a una señora política decir que “La política sería lo único que cambiaría el mundo”. Por supuesto que no estoy en absoluto de acuerdo con ella.
Creo firmemente que lo único que SI cambiaría este mundo es el Señor Jesucristo. De hecho para eso vino a morir en la cruz, para salvar a todo aquél que desee darle entrada a su vida.
Cristo sí que verdaderamente vino a cambiar este mundo y su forma de vida. De todas formas, hoy todavía se siguen buscando fórmulas para un cambio en este mundo y no logran encontrarlo. Tanto adelanto, tanta tecnología, tanta sabiduría humana, pero no logran encontrar lo que buscan, ya que no lo buscan en el sitio adecuado. En la Palabra de Dios, LA SANTA BIBLIA hay un pasaje precioso que si se llevara a la práctica por supuesto que CAMBIARÍA ESTE MUNDO a todos los niveles.
En el Nuevo testamento, en la 1ª Carta a los Corintios capítulo 13 habla de LA PREEMINENCIA DEL AMOR, y dice:

1 Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe.
2 Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes,(A) y no tengo amor, nada soy.
3 Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve.
4 El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece;
5 no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor;
6 no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad.
7 Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
8 El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará.
9 Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos;
10 mas cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará.
11 Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño.
12 Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido.
13 Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.

Si nos paramos a analizar algunos de estos versículos veremos que sí tienen poder para cambiar este mundo. Cambiar este mundo también es amar a los demás como a uno mismo, entregarse para servir a otros, sufrir con el que sufre, soportar lo que parece insoportable etc. Resumiendo, si queremos que el mundo cambie, tenemos que empezar el cambio por nosotros mismo.

Que Dios les bendiga a todos, y hasta pronto.

Loli Ramírez.

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