ESTER, UNA MUJER VALIENTE. Segunda parte.

ESTER LLEGA A REINA.

Cerca de un año después de esa derrota, el rey tomó a esa joven huérfana por reina. Los planes que Ester hubiera tenido quedaron en nada. Ponía su vida a disposición de Dios para lo que El quisiera de ella.
Podríamos pensar que el cambio fue favorable para Ester, pero fijémonos un poco más en la situación. Todo parece indicar que Mardoqueo, su primo, era un buen judío, guardador de los mandamientos de Dios.
Probablemente había educado a Ester en las leyes y tradiciones judáicas, y ¿qué le ocurre luego? Ya no vive en casa de quienes adoran a su Dios, sino en el palacio de un monarca pagano (Libro de Ester cap.2 verso 16) A los judíos se les enseñaba la santidad del matrimonio (Génesis 2:24). Ester pasa a ser miembro de la realeza. Imagino que Ester se habrá preguntado ¿Qué hago yo aquí? ¿por qué tenía que ocurrirme todo esto?
Si se hizo estas preguntas la Biblia no lo indica.
Ester había sido llevada a la casa del rey, sin que supiera por qué, pero se alegraba de estar donde Dios quería que ella estuviera. Dios tenía planes para su vida.
Cinco años después de que Ester fuera nombrada reina surgió una crisis. El rey había nombrado primer ministro a un hombre llamado Amán. Este odiaba a los judíos (Ester 3:10) y especialmente a Mardoqueo, el padre adoptivo de Ester.
Amán aguardó hasta que se le presentó la oportunidad para librarse de su enemigo y de la nación a la que pertenecía, a un mismo tiempo.
Amán fue delante del rey y le dijo que los judíos eran peligrosos por tener sus propias leyes (Ester 3:8); que sería conveniente para el reino destruirles por medio de un decreto.
Además, Amán ofreció dar al tesoro real plata por valor de unos 29 millones de Euros si el rey accedía a su petición.
Era una oferta tentadora, y el rey dio a Amán el anillo que tenía el sello real, para que escribiera y sellara el decreto. Se echó la suerte (llamado por ellos “Pur”) el día de la matanza, a los judíos les quedaba poco menos de un año de vida
Mardoqueo denunció el plan a Ester. La reina como era natural, sólo respondió ¿Y que puedo hacer yo?
Mardoqueo le dijo que debía presentarse ante el rey e interceder para salvar a su pueblo (4:8) El rey no sabía que Ester era judía.

( continuará )

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