ESTER, UNA MUJER VALIENTE (3ª Parte)

Parecía un plan muy sencillo, pero había un obstáculo serio. ( Leamos Ester 4:11). Quién se atreviera a presentarse ante el rey sin ser invitado, quedaba sentenciado a muerte.
Durante los cinco años desde que fue nombrada reina, es evidente que había perdido su posición de favorita del rey. Contó que en 30 días no le había visto.
Mardoqueo dijo a Ester que ella tenía que presentarse ante el rey, era muy urgente. No se pueden dejar las urgencias para más tarde. Le dijo “¿Quién sabe si para este hora has llegado al reino ( 4:14 )?
Ester sabía que la mano de Dios estaba en todo cuanto le había acontecido. Era Él quién la había llevado a casa del rey. Él la había librado de adorar ídolos todos esos años.
Dios no había olvidado que ella vivía en un lugar desagradable.
Dios tenía una tarea para ella. La había llevado al reino precisamente para este momento. Pero si este momento fuera la culminación de su vida, también podría ser el final de la misma. Tomar una resolución no era fácil, pero Ester lo hizo.

“Reúne a todo el pueblo judío, le dijo a Mardoqueo. Ayunemos durante tres días. Yo ayunaré también con mis doncellas. Entonces entraré a ver al rey, aunque no sea conforme a la ley; y si perezco, que perezca.” (4:16)
Lo que más interesaba a Ester era lo que Dios quería que hiciera, aunque le costara la vida.
Después de esto, el rey extendió su cetro y le dijo que petición tenía, que hasta la mitad de su reino le daría. Ella le hizo una invitación al banquete que daría y también lo hizo extensivo a Amán.
Volvió otra vez la reina Ester a invitar a oro banquete al rey y a Amán.
Muy contento estaba él, hasta que saliendo del palacio vió a Mardoqueo. Mandó construir una horca para matarlo (5:14)

Hubieron más acontecimientos, tales como que tuvo Amán que darle gloria a Mardoqueo como se puede leer en el capítulo 6 de Ester. Pero vamos a finalizar la historia diciendo que fue descubierto el plan atróz que quería llevar a cabo este malvado Amán delante del rey Asuero y todo lo que él deseo hacer al pueblo judío fue lo que le hicieron a él. Le mataron en la propia horca que construyó para el Judío Mardoqueo.

Así fue como termina la vida de este hombre malvado y marrullero. Luego el rey oyó la voz de la reina Ester y vio sus lágrimas de dolor por lo que podía sucederle a su pueblo. Firmó otro decreto que no podía derogar el anterior, pero que si permitía al pueblo judío defenderse si los venían a matar. Libro de Ester capítulo 7 y 8.
Muchos años más tarde el apóstol Pablo decía a los ancianos de Efeso que su máxima preocupación era que todas las ciudades oyesen el evangélio de Cristo. Decía: “Ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios. (Hechos 20:24)

El apóstol Pablo y la reina Ester poseian en común una caracteristica: La vida para ellos tenía importancia únicamente si se vivía en conformidad con lo que Dios mandaba.
¿Cómo nos vemos nosotros comparándonos con estas dos personas?

Que el Señor les bendiga.

Saludos cariñosos para todos.

Loli

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