EL AMOR DE DIOS

Hay unos preciosos versículos en la Santa Biblia que dicen así:

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito (Único), Para que todo aquél que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.” San Juan 3:16-17

Si las personas que están en este mundo conocieran este Gran Amor hacia ellos, y lo principal, si las personas de este mundo aceptaran este Gran Amor, realmente tendríamos un mundo diferente, tendríamos personas tranquilas, afables, cariñosas, preocupadas por amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a sí mismo, agradecidas, serviciales, consideradas, no harían violencia a niños, no matarían a sus parejas, habría diálogo, no habría pederastia, ni comercio de mujeres y niños, ni guerras, ni hambre, ni desprecio a la vida del prójimo…
Pero vamos a ir a la realidad, sin Dios en la vida de las personas, veremos como prácticamente nada de lo anterior es posible. Me encantaría que todo el mundo aceptara este Gran Amor de Dios y que pudieran experimentar todo lo bueno que Cristo Jesús aportaría a sus vidas. El Señor Jesús no quiere condenar a nadie, sólo quiere que todo el mundo se arrepienta de su maldad, cambie de vida y sea SALVO PARA TODA LA ETERNIDAD. Como dice el versículo 18 de este mismo capítulo, El que en él cree, no es condenado…

Ojalá aceptes a Cristo en tu vida. Te aseguro que nunca te arrepentirás.

Saludos cariñosos para todos.

Loli

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